La verdad sobre la Masonería Española también fue enterrada en Cuelgamuros

Valle_de_los_caidos

El Gobierno de España ha puesto en marcha el proceso para exhumar los restos de Francisco Franco del conjunto monumental construido en el Valle de Cuelgamuros al considerar “completamente inasumible para una democracia madura como la nuestra, una tumba de Estado, en un lugar público del Patrimonio del Estado”. En un contexto en el que una democracia desea desmontar los símbolos de una dictadura, esa democracia debería plantearse recuperar los símbolos democráticos que derribó la dictadura. La honorabilidad de la Masonería nunca ha tenido en España la reparación pública que merece.

Ciertamente, la Masonería, como defensora de los principios de tolerancia y librepensamiento, ha sido perseguida por todos los totalitarismos políticos e integrismos religiosos. Pero la persecución en España superó a todas las demás en intensidad, duración y eficacia. La Masonería, encarnación de las democracias liberales para el régimen, era junto al Comunismo el gran enemigo de España. Al terminar la Guerra Civil, se creó un Tribunal Especial para la Represión de la Masonería y el Comunismo que ha sido el instrumento jurídico represivo más longevo del Franquismo. Este otoño celebraremos los cuarenta años de una España democrática. Debe ser recordado que en 1978 ya era posible ser comunista en España, pero no masón.

La Masonería, que hermana en todo el mundo a seres humanos que desean mejorarse a si mismos, capaces de dialogar sin imponer sus convicciones religiosas o políticas, sigue siendo una realidad perseguida en 23 países de la Tierra dominados por el integrismo religioso o el totalitarismo político. Desde 2017, coincidiendo con el Tricentenario de la fundación de la Masonería moderna, la Gran Logia de España invita a todas las instituciones democráticas españolas, desde las Cortes al más pequeño de los Ayuntamientos, a adoptar una sencilla y breve declaración institucional:

“En 2017 la Masonería celebró en todo el mundo el tricentenario de sus ideales de librepensamiento y tolerancia fraterna entre todos los seres humanos. A través de esta declaración institucional nos unimos al reconocimiento de la honorabilidad de estos principios con el deseo de que en el siglo XXI veamos el día en que cese el sufrimiento de quienes aún hoy sufren persecución, sanciones, condenas penales, exilio o son ejecutados por razón de la defensa de la Masonería y de sus ideales profundamente democráticos”

FUENTE : GLE.