Arte Masónico.

 

conducta-masonica

En la Edad Media, los masones eran meramente operativos, es decir, constructores organizados en gremios los cuales se jerarquizaban en aprendices y maestros. Fueron ellos los que construyeron las catedrales y quienes dieron a la palabra logia un doble significado: su lugar de reunión y trabajo, y el grupo de personas trabajando en una obra concreta.
El paulatino abandono del arte gótico así como la aparición de las academias renacentistas de arquitectura, supuso el declive de estos gremios pues sus secretos de construcción podían ser ya descubiertos y aprendidos por cualquier estudiante. De esta manera estos gremios empiezan a aceptar miembros honorarios que no son ya constructores sino profesionales de todo tipo, naciendo así la masonería moderna cuyo objetivo ya no será la construcción de edificios de piedra sino la construcción del templo simbólico que somos cada uno de nosotros. Y un gran papel dentro de esta masonería especulativa o simbólica lo han tenido siempre los artistas, de los que aquí expondremos algunos ejemplos notorios.

ANTONIO MACHADO.

No hay duda de que Antonio Machado es una de las figuras cumbre de la poesía española. Se inició en la Logia Mantua (Madrid),  Perteneciente al movimiento literario de la Generación del 98. Hermano de otro ilustre literato, Manuel Machado, junto al que escribe obras de teatro. Ingresó en la Masonería en la logia Mantuana de Madrid, perteneciente a la Gran Logia de España, en 1.93. De talante izquierdista y firme defensor de la república se ve obligado a abandonar Madrid tras la Guerra Civil, primero a Valencia para más tarde vivir como exiliado en Francia, en Colliure, donde muere el 22 de febrero de 1939.
Éstos son dos poemas del Machado masón; el primero dedicado a su amigo Ortega y Gasset, y el segundo Al Maestro que se va.

AL JOVEN MEDITADOR JOSÉ ORTEGA Y GASSET
A ti laurel y yedra
corónente, dilecto
de Sofía, arquitecto.
Cincel, martillo y piedra
y masones te sirvan; las montañas
de Guadarrama frío
te brinden el azul de sus entrañas,
meditador de otro Escorial sombrío,
y que Felipe austero,
al borde de su regia sepultura,
asome a ver la nueva arquitectura
y bendiga la prole de Lutero.

AL MAESTRO QUE SE VA

Como se fue el maestro
la luz de esta mañana
me dijo: van tres días
que mi hermano ….no trabaja.
¿Murió?… Sólo sabemos
que se nos fue por una senda clara,
diciéndonos: Hacedme
un duelo de labores y esperanzas.
Sed buenos y nada más, sed lo que he sido
entre vosotros: alma.
Vivid, la vida sigue,
los muertos mueren y las sombras pasan,
llevan quien deja y viva el que ha vivido.
¡Yunques, sonad! ¡Enmudeced, campanas!
y hacia otra luz más pura
partió el hermano de la luz del alba,
del sol de los talleres,
El viejo alegre de la vida santa.
¡oh sí! llevad, amigos,
su cuerpo a la montaña,
a los azules montes
del ancho Guadarrama.
Allí hay barrancos hondos
de pinos verdes donde el viento canta.
su corazón reposa
bajo una encinta casta,
En tierra de tomillos, donde juegan
mariposas doradas…
allí el maestro un día
soñaba un nuevo florecer de España.

ODA A LA ALEGRÍA – O Freunde, nicht diese Töne!

¿Quién no ha oído este movimiento, el cuarto, de la sublime Novena Sinfonía de Ludwig van Beethoven? Actual Himno Europeo, su letra fue escrita por el poeta y Hermano Masón Friedrich von Schiller en 1.785. Beethoven, del que no hay prueba documental fehaciente de pertenencia a la masonería, pese a que muchos autores así lo declaran, quiso ponerle música a tan bello y sabio poema desde que lo leyó; y así lo haría en su Novena Sinfonía en re menor, Op. 125, una de las obras más transcendentales del arte de la humanidad.

https://www.youtube.com/watch?v=vgzTanaOA4k

Palabras de Víctor Hugo.

“Aplastar los fanatismos y venerar lo infinito. Tal es la Ley. No nos limitemos a prosternarnos a los pies del árbol Creación y a contemplar sus ramas inmensas cargadas de astros. Tenemos un deber: trabajar en pro del alma humana; defender el misterio contra el milagro; adorar lo incomprensible y rechazar lo absurdo; no admitir sino lo indispensable en el ámbito de lo inexplicable; sanear la creencia; quitarle de encima las supersticiones a la religión; quitarle las orugas a Dios” (Los miserables, traducción de Teresa Gallego, Alianza Editorial)

Hermano Masón o sólo amigo de la masonería, que aún no está suficientemente claro, Hugo escribió estas palabras en una de sus obras más conocidas y con ellas manifestó no sólo su respeto acerca de lo que podríamos llamar espíritu religioso, sino también su rechazo de lo religioso entendido únicamente como sumisión o como exclusiva asunción de lo irracional. La masonería busca aunar lo mistérico y lo racional, lo místico y lo lógico en la autoconstrucción personal, porque entiende que el ser humano está centrado en el claroscuro de la existencia, en la exigencia de claridad que busca explicar los misterios que rodean nuestro ser, pero también en la comprensión de que esa claridad lógica nunca podrá ser total, aunque las zonas oscuras de la razón no han de estar ocupadas por la superstición o lo absurdo sino por la comprensión de que esta oscuridad sirve también a la luz, si bien lo hace con las herramientas del misterio. Sólo comprendiendo íntimamente esto estaremos posibilitando la conversión de lo oscuro en luminoso.

 

William Blake. El anciano de los días

el anciano de los días. william blake

Poeta, místico y pintor, Blake es considerado un artista central en el romanticismo inglés. Una de sus obras más conocidas muestra a Dios como un hombre anciano trazando los planos de la creación. Lo eterno originando la materia y por tanto el tiempo, de forma precisa y medida.

 

Vicente Blasco Ibáñez. Los cuatro jinetes del apocalipsis.

“La civilización es el afinamiento del espíritu, el respeto al semejante, la tolerancia de la opinión ajena, la suavidad de las costumbres. La Kultur es la acción de un Estado que organiza y asimila individuos y colectividades para que le sirvan en su misión”

Difícilmente puede el espíritu masónico florecer en los Estados dictatoriales; no sólo las dictaduras han sido históricamente crueles con la masonería por los valores que ésta representa, sino que precisamente porque los valores masónicos son un semillero de civilidad, el Estado totalitario se encuentra con el deber de aplastarla. La práctica de la masonería debe servir para perfeccionar las virtudes cívicas que el escritor masón señaló en su libro -respeto, tolerancia, buenas maneras- y para ‘afinar’ el espíritu y hacerlo sobresalir; para elevarlo.

 

Mozart ‘Cantata masónica’

Mozart fue miembro de la Logia Beneficencia, en donde fue iniciado, y de la Logia Concordia Verdadera, ambas radicadas en Viena. Durante los siete años que transcurrieron desde su admisión en la Orden masónica hasta su muerte acaecida en diciembre de 1791, compuso Mozart diferentes piezas para ser escuchadas en distintas ceremonias masónicas. Una de ellas es esta Cantata masónica, es una obra festiva que alude al Sol como símbolo del alma del universo y alaba su potencia vivificadora.

https://www.youtube.com/watch?v=TF4vQ8fBkVg

 

 

EL ANGELOTE DEL PROGRESO. GRANADA

20. angelote. detalle

A falta de otro nombre que designe este altorrelieve de uno de los edificios modernistas granadinos, podemos denominarlo así, Angelote del progreso o de la industria. Sobre uno de los balcones centrales de un edificio modernista granadino, erigido a finales del siglo XIX se divisa un angelote, rollizo como todo angelote que se precie, sentado y un poco reclinado hacia atrás, que sostiene con su mano diestra un compás con el que traza una circunferencia sobre un pliego de papel o pergamino. A la derecha encontramos un conjunto alegórico bastante extenso de lo que podríamos suponer alegoría del progreso técnico, puesto que incluye entre los diferentes útiles una rueda dentada vista de perfil y un yunque, símbolos ambos muy utilizados en el siglo XIX para representar la fuerza del trabajo y de la industria. Pero junto a ella las otras herramientas son sumamente interesantes: una plomada antigua que se apoya sobre el yunque, un mazo, una pala; algo parecido a una regla o escuadra se vislumbra tras el tapiz de hojas de acanto, laurel y quien sabe si de acacia. A la izquierda del ángel, un atado de lo que parecen dos clavos y un cincel y la cabeza de otro mazo visto de frente, tapan un triángulo equilátero, lo que es llamado delta en muchos ritos masónico.

La francmasonería española del siglo XIX y principios del XX estuvo muy ligada a la idea del progreso de la humanidad, tanto o más que a la del progreso individual de los masones. Fruto de esta visión masónica progresista puede ser el angelote del que nos ocupamos ahora. El infante simboliza la inocencia y, por tanto, significa la pureza de las intenciones. El ángel del progreso industrial está desde siempre planeando -en el doble sentido de la expresión- sobre la historia de la humanidad, por eso su diseño o su plan se va materializando a través de los tiempos por medio de las diferentes herramientas con las que el hombre trabaja. Es algo connatural con el ser humano, de ahí la concurrencia de las herramientas y de los símbolos vegetales. Lo curioso es que tanto la escuadra o regla como el triángulo o delta, se ocultan tras la ingente cantidad de útiles y de ramas y hojas. Esa ocultación, ¿se debe a la intención del escultor de mantener en secreto tales símbolos, o significa algo más? Podríamos aventurar una interpretación muy consonante con el espíritu positivista de la época, que latía en la sociedad y en la propia masonería hispana. Podríamos suponer entonces que la masonería era vista como el instrumento espiritual por medio del cual el ángel del progreso planea desde siempre en la historia. Lo oculto parece entonces empujar el prefijado devenir y el destino tecnológico de los hombres.