El trabajo que nunca se empieza es el que tarda más en finalizarse.

La masonería es un camino iniciático e interior, un camino de perfeccionamiento personal, sin dogmas, sin fórmulas milagrosas. Nada de lo que hay o puedas encontrar en ella, por sí mismo, te hará mejor o te convertirá en quien no eres. Pero ¿merece la pena renunciar al primer paso de un viaje?

La montaña no perfecciona por sí misma al montañero, sin embargo, sólo quien ha escalado una alta cumbre puede juzgar, desde la perspectiva que aquélla le ofrece, si sigue siendo el mismo hombre que inició la ascensión. La incertidumbre es despejada por la Fe y la determinación.  Y en esa aventura la Naturaleza y la Ciencia desvelan sus misterios ocultos. Y el esfuerzo irremediablemente da sus frutos.